Según datos del Observatorio Vasco de la Juventud, prácticamente la totalidad de la juventud vasca se siente muy o bastante satisfecha respecto a su situación familiar (97%). Nueve de cada diez jóvenes alcanza los 30 años sin casarse o convivir con su pareja, y en su mayoría convive con la familia (84%), si bien declaran mayoritariamente su deseo de emancipación del hogar paterno/materno (70%).

Las razones para que la juventud de Euskadi permanezca en casa hasta edad avanzada son de tipo económico principalmente: sólo una cuarta parte de la juventud vive de sus ingresos y/o los de su pareja y el 89% alude a la carestía de la vivienda como la principal dificultad para independizarse.