Olatz Urkia nos ha enviado un reportaje sobre su experiencia en un congreso de lenguas en Rusia. La joven vive actualmente en Crimea, y desde allí, intenta promover la cultura vasca.

Este año el euskera ha llegado al centro de la federación rusa tras cruzar en tren interminables campos helados. Aunque el viaje lo iniciamos a finales de octubre en Txeboksarin, a 600 kilometros al este de Moscú, el manto blanco de la nieve ya lo cubre todo. Aún así ni los rusos, ni los txubaxos ni los tártaros se amedrentan por el frío y la nieve, y como cada año se acercan a disfrutar del festival internacional de las lenguas de Txeboksari.

Tras 15 años llega “karaban”

Con 15 años de trayectoria el festival de las lenguas intenta cada año, mejorar su contenido y ofrecer una programación de calidad. Este año las actividades se han desarrollado durante dos semanas y el programa se ha divido en dos partes.

Durante los primeros doce días, los representantes de los diferentes países e idiomas se han acercado a distintos pueblos de Txubaxia para realizar las presentaciones. En la gran ciudad de Txeboksari es difícil sentir la cultura txubakaxir de lleno. Por ello, según Blinovik, uno de los organizadores, “necesitamos que el festival llegue a lo más profundo de la cultura Txubaxiar y la iniciativa “karaban” es una buena oportunidad”. Mediante una pequeña furgoneta los ponentes del festival se han desplazado a los tranquilos y pequeño pueblos de Txubaxia. De esta manera, no se han discriminado los que menos oportunidades tienen.

En las escuelas de los pueblos se ha podido aprender, francés, kurdo, turco, checheno, italiano y euskera. Aunque una hora no es tiempo suficiente para aprender un idioma, sirve como acercamiento y toma de contacto. Tras las doce jornadas los chavales y chavalas de Txeboksari, Baturebo, Alatur y Kanaxeko son capaces de decir: kaixo zemuz?, maite zaitut, saben que en el País vasco existen los harrijasotzailes, han visto la txalaparta en fotos, y han disfrutado de la música de Mikel Laboa mientras miraban por la ventana.

Objetivo: multilingüismo

La segunda fase del festival se ha desarrollado en la universidad de Txeboksari, donde se han presentado más de 40 idiomas de todo el mundo. En la primera edición solo participaron 15 idiomas, según el creador del festival Aleksander Blinov, pero poco a poco esta cifra ha ido creciendo. Blinov es filólogo y miembro de un grupo esperantista. Nos comenta que la idea del festival surgió de su grupo con el fin de apoyar el multilingüismo.

Es de señalar la importancia que han tenido los idiomas minoritarios en este festival. Auque se han presentado idiomas como el francés, el español o el turco, también han estado presentes otros idiomas como el polinesio, el tártaro, el kurdo, el fag, el gaélico, el euskera entre otros.