KAPLAN, R., BALDAUF Jr, RICHARD B.
Europe, vol. 3. The Baltic States, Ireland and Italy
Language Planning & Policy


En este volumen, los autores analizan la diversidad lingüística de los estados bálticos, Irlanda e Italia. Para ello, nos dan a conocer tanto el contexto histórico y político como la situación lingüística actual: explican, entre otros, el lugar que ocupa la lengua en el sistema educativo, el papel de los medios de comunicación, el rol que juega la religión y la función de las lenguas no autóctonas.

Europe, vol. 3Este número de la colección Language Planning & Policy analiza tres políticas y planificaciones lingüísticas distintas. Los estados bálticos, Irlanda e Italia han comenzado a fortalecer y desarrollar sus respectivas lenguas nacionales, pero cada una a su manera. Irlanda, por ejemplo, está intentando revitalizar su lengua originaria -es decir, el gaélico iralandés-; como es sabido, el gaélico ha quedado sometido a una poderosa lengua de comunicación como es el inglés. La finalidad es dar pasos que permitan avanzar del monolingüismo del inglés al bilingüismo con el gaélico. Sin embargo, en los países bálticos -Estonia, Letonia y Lituania-, el objeto es minimizar la influencia de una poderosa lengua de comunicación: el ruso. En estos países se pretende volver al monolingüismo propio, aferrándose a la noción "una entidad política / una lengua", a pesar de que el bilingüismo también sería bienvenido. En tercer lugar, nos encontramos con la situación de plurilingüismo de Italia, donde procesos tardíos de unificación del país han dado lugar a un caso expepcional dentro de Europa, es decir, a una nación con una gran pluralidad lingüística: se utilizan ciertas lenguas no oficiales (pese a que todavía sean denominadas "dialectos") en su día a día, que están integradas dentro de la lengua nacional y han dotado de una marcado carácter regional al italiano, en muchas zonas de la península italiana.

Por lo que respecta a los estados bálticos, digamos que aquí los problemas lingüísticos han puesto en peligro las relaciones con sus vecinos geográficos y políticos. Del mismo modo, han dificultado la entrada de Estonia y Letonia en la Unión Europea. La situación de los estados bálticos muestra, hoy en día, la defensa de la lengua nacional. Sin embargo, cuando dichos estados estaban bajo la influencia soviética, dichas lenguas nacionales perdieron completamente su estatus sociolingüístico, así como sus funciones, al menos, si lo comparamos con la situación que vivían en la época de independencia que se produjo entre las dos Guerras Mundiales. Entonces no se apoyaron las lenguas minoritarias, no se reclamó su revitalización. Pero hoy en día, sí. Este caso ofrece una gran lección: nos muestra cómo las lenguas nacionales pueden estar amenazadas y cómo pueden lograr de nuevo el estatus que les corresponde.

Respecto a Irlanda, la Constitución de 1937 dice que el irlandés, siendo lengua nacional, es el primer idioma oficial. Además, se reconoce al inglés como segunda lengua oficial. Pero a pesar de todo, las lenguas oficiales de Irlanda son el gaélico y el inglés. La lengua del 95% de la población irlandesa es el inglés. Únicamente un 5% utiliza frecuentemente el gaélico, la lengua autóctona, a pesar de ser la primera lengua oficial y nacional. En Irlanda jamás ha habido una política lingüística del inglés. Desde el siglo XVIII el inglés ha ido ocupando el lugar del gaélico en los negocios, los intercambios comercialeas, la educación, la administración y la comunicación cotidiana. Hoy por hoy, Irlanda es absolutamente anglófona, y no existe ninguna muestra de supervivencia del monolingüismo gaélico. El gaélico sirve para abrir la puerta a la identidad cultural, pero todos los irlandeses -autóctonos e inmigrantes- saben que la llave de la economía y la sociedad corresponde al inglés. Consecuentemente, por lo que respecta a la planificación lingüística el objetivo principal es la protección y la revitalización del gaélico: no cabe la implementación de una política lingüística bien articulada que integre el inglés, el gaélico y el resto de lenguas de Irlanda. Con todo, desde 1990 se ha retomado con fuerza la reivindicación de los derechos lingüísticos -además de los del gaélico, los de las "nuevas" lenguas importadas por los inmigrantes-. En ese ambiente se elaboró la Ley de Lenguas Oficiales de 2003. Desde entonces, el rol que han jugado los medios de comunicación -sobre todo radios y televisiones- y el rol y el uso del inglés, el gaélico y el resto de lenguas autóctonas han logrado para la comunidad irlandesa el fortalecimiento de las nuevas tecnologías y oportunidades y contextos inexistentes hasta ahora.

Por lo que se refiere a Italia, este artículo es una relación de multitud de elementos: el plurilingüismo, la diversidad lingüística, la variedad social, la implicación de la educación y casos de contacto lingüístico que se producen tanto en Italia como fuera de ella. Debido a complejas circunstancias históricas, el plurilingüismo está muy extendido en Italia. Como consecuencia de los coflictos bélicos, las fronteras terrestres donde viven algunas minorías históricas del norte han fluctuado bastante a lo largo de la historia: el bávaro, el címbrico, el franco-provenzal, el francés, el alemán, el mocheno, el provenzal, el esloveno y el walser on ejemplo de ello. Sin embargo, los pueblos del centro y el sur han conservado las antiguas lenguas traídas por los pueblos asentados en los viejos asentamientos: el catalán, el griego, el albanés, el serbo-croata. Además, Italia cuenta con tres lenguas neolatinas minoritarias "propias": el friulano, el ladino y el sardo; éstas cuentan con el estatus de lenguas autónomas, viven en el más absoluto aislamiento, alejadas y sin contacto con sus vecinas. En medio de esta situación lingüística tan compleja, en la historia reciente del italiano (1860-2005) ha sido constante el intento de italianizar los "dialectos" que se hablan de norte a sur. Pero el resultado ha sido diametralmente opuesto: se ha dialectalizado el propio italiano.

Los estados bálticos, Irlanda e Italia, tres políticas y planificaciones lingüísticas distintas en cinco países europeos aún más distintos, a pesar de contar con elementos comunes.

ÍNDICE:

  • Series Overview Language Policy and Planning in The Baltic States, Ireland and Italy: Some Common Issues: Robert B. Kaplan and Richard B. Baldauf Jr.
  • Language Politics and Practice in the Baltic States: Gabrielle Hogan-Brun, Uldis Ozolins, Meiluté Ramoniené and Mart Rannut
  • The Language Situation in Ireland: Muiris O'Laoire
  • The Language Situation in Ireland: An Update: Muiris O'Laoire
  • The Language Situation in Italy: Arturo Tosi
  • Biographical Notes on Contributors

Características del libro:

Fecha de la última modificación: 31/08/2009